
El objetivo de ir a Suances no fue más que por desconectar, estar con los colegas, hacer un poco de turismo nacional y como no salir de fiesta y hacer un poquito de bodyboard.
Nuestros días allí eran muy completos, empezando las mañanas muy temprano con un buen desayuno que nos preparamos con el camping gas que habíamos llevado. Normalmente el desayuno era: Un batido de chocolate o un zumo, o ambas y de comer una tortilla francesa o algo del estilo. Con el camping gas encendido ya aprovechábamos a preparar algo para media mañana ya que en cuanto saliésemos del camping no íbamos a volver hasta la hora de comer y toda la mañana en el agua era muy difícil de pasar sin un buen bocata de lomo, que aunque no fuese mucho a nosotros nos sabia a gloria.
Una vez llegamos a la playa empezamos a mirar las olas y el mejor sitio para entrar, después nos preparamos para entrar por fin.
Después de una larga jornada de olas, volvíamos al camping y nos preparábamos para una larga noche…